
23 Ene Maximila y Rudolf 1ra Parte Historia…
Desde que Maximila y Rudolf se conocieron, tuvieron una relación llena de amor y química, pero marcada por un sinnúmero de problemas. Ella se enamoró de él en el mismo momento que lo conoció. Le entregó su corazón, su alma y cuerpo a tal punto que decidió esconder sus alas. Él se dejó amar pero nada le era suficiente. No le alcanzó con que escondiera
sus alas, también le quitó toda libertad. Ella sólo tenía que estar en la casa de Santa Clara trabajando sin amigos, sin hablar con los vecinos…sólo lo que él quisiera. Y como ella veía por los ojos de él y lo amaba profundamente lo aceptaba. Sabía que él había pasado malos momentos y sintió que tenía que ayudarlo.
Fue un año y medio que vivieron así entre peleas e insultos hasta que ella decidió irse. Se alquiló un departamento a 20km y trató de empezar otra vez. No fue fácil. Él la buscaba. Le pedía volver diciendo que la amaba y que iba a hacer «Las cosas bien». Pero como siempre, todo lo bueno duraba apenas unos días. Aunque la química entre ellos era de otro mundo no podía haber convivencia.
Con los años Maximila empezó a investigar el por qué no se podían despegar. Por qué después de cada pelea o distanciamiento se buscaban…Por qué a pesar de todo se necesitaban…
Pasaron 8 años sin que ella pudiera conocer a alguien. Él seguía apareciendo en su vida. Se sentían. Se veían a la distancia. A veces ella sentía el perfume de él en su casa. Luchaba contra sí misma para no llamarlo, pero sin darse cuenta se encontraba hablándole más de una vez. Escuchar su voz la calmaba.
En su interior sabía que esto no podía seguir así y tomó cartas en el asunto. Esta vez estaba decidida a todo hizo una lectura de Registros Akashicos y descubrió que su historia viene desde 1589. También le dijeron que en otras vidas habían firmado contratos espirituales y energéticos para no separarse nunca. Maximila citó a Rudolf para contarle y decirle que por favor entre los dos cortaran esos lazos. Él se negó diciendo que jamás quería separarse de ella.
Pasaron los días y él la seguía buscando. A tal punto que además de tener su casa a 20km habia alquilado un departamento a 7 cuadras de ella. Desde el balcón se veia el edificio donde vivía Maximila. Ella lo sabe porque él la invitó muchas veces y aunque pensó que lo había superado iba a su encuentro. Rudolf le pidió pasar las fiestas juntos ya que se cumplían 9 años de conocerse. Ella se negó. Prefería estar sola…
Pero el destino la ayudó a abrir los ojos….
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